La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), junto con la Dirección General de Aduanas (DGA), ha puesto en marcha un nuevo sistema de exportación monitoreada en forma remota para las operaciones bajo el Régimen de Cargas de Exportación en Planta (EXPL). Este mecanismo tiene como principales objetivos reducir los costos logísticos de exportadores, agilizar trámites aduaneros y modernizar los controles gracias al uso de tecnologías de vigilancia.
El lanzamiento oficial de esta medida tuvo lugar el 3 de octubre de 2025 y comenzó con una prueba piloto en la provincia de Mendoza. Desde allí, se extenderá progresivamente a otras seis jurisdicciones del país.
¿En qué consiste la exportación monitoreada en forma remota?
El nuevo sistema permite que los controles físicos tradicionales en planta —es decir, la presencia de agentes aduaneros para supervisar la carga de exportación— sean reemplazados o complementados por un Circuito Cerrado de Televisión (CCTV) con monitoreo remoto. De esta forma:
Las plantas habilitadas bajo el régimen EXPL podrán operar sin necesidad de que un inspector esté físicamente presente cada vez.
El sistema de CCTV permitirá a la aduana visualizar en tiempo real y registrar las cargas, asegurando la trazabilidad del proceso.
Se establecerán pautas de control, admisión, mantenimiento y cronograma de implementación que la DGA publicará en un micrositio dedicado.
Los exportadores interesados deberán estar previamente habilitados, tener al menos dos años de antigüedad como importador/exportador registrado y disponer de la infraestructura técnica requerida (instalación de cámaras, conectividad, etc.).
En suma, se trata de una medida que combina facilitación del comercio exterior con mayor eficiencia en la gestión aduanera.
Alcance y primeras etapas de implementación
La aplicación del nuevo régimen de exportación monitoreada se iniciará con una fase piloto que incluirá 12 plantas situadas en seis provincias: Mendoza, Valencia… (error, se retenía la lista original: Mendoza, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Misiones y Chubut).
Durante esta etapa:
Se probará el funcionamiento técnico del sistema (instalación de cámaras, conectividad, integración con sistemas aduaneros).
Se validará la operativa de supervisión remota y la confiabilidad de las imágenes.
Se evaluará el impacto sobre tiempos de despacho, errores de control, costos logísticos y satisfacción de exportadores.
Una vez evaluada la fase piloto, el sistema se ampliará progresivamente a más plantas y provincias. Esta progresividad permite incorporar aprendizaje, ajustar procesos y asegurar que la tecnología opere con los estándares requeridos.
Ventajas para exportadores y para el sistema aduanero
La implementación de esta modalidad trae múltiples beneficios tanto para las empresas exportadoras como para la administración aduanera:
Para los exportadores:
Reducción de costos logísticos, al evitar la necesidad de que un agente aduanero deba desplazarse a la planta cada vez que se realiza una carga.
Disminución de los tiempos de trámite, ya que el monitoreo remoto permite una supervisión más rápida y ágil.
Mayor previsibilidad en los despachos de exportación y mejor planificación de la logística internacional.
Mejora de la competitividad: al reducirse barreras operativas, se facilita la inserción de productos exportables desde diversas regiones.
Para el sistema aduanero:
Alineamiento con buenas prácticas internacionales de facilitación del comercio y control aduanero.
Optimización de recursos de supervisión: los agentes pueden centrarse en operaciones de mayor riesgo, mientras que las cargas de rutina se monitorean remotamente.
Mayor trazabilidad y registro documental, ya que el CCTV provee evidencia visual que puede guardarse y auditarse.
Mejora de la seguridad al permitir controles más constantes y menos dependencia de supervisión presencial.
En conjunto, esta medida representa un salto hacia una aduana más eficiente, colaborativa y moderna.
Requisitos para quienes deseen adherirse al régimen
Para poder acceder a este nuevo mecanismo de exportación monitoreada remota, los exportadores deben cumplir con una serie de condiciones:
Estar habilitado bajo el régimen de Exportación en Planta (EXPL).
Tener al menos dos años de antigüedad como importador/exportador registrado ante la DGA/ARCA.
Contar con la infraestructura técnica mínima requerida: instalación de cámaras de CCTV que cumplan con estándares establecidos, conectividad fiable, registro de datos de acceso, entre otros.
Suscribirse al programa de monitoreo remoto, acatar las pautas de control, admisión y mantenimiento que definirá la aduana.
Mantener actualizados sus datos registrales ante la ARCA/DGA, incluidas las condiciones operativas de la planta.
Estos requisitos aseguran que sólo se adhieran al régimen aquellos exportadores que cuentan con una operación madura, una planta organizada y la capacidad técnica para llevar adelante el monitoreo remoto sin comprometer la integridad del control aduanero.
Consideraciones y riesgos a tener en cuenta
Aunque las ventajas son considerables, tanto exportadores como autoridades deben considerar ciertos aspectos para asegurar el éxito del régimen:
Garantía de conectividad y funcionamiento técnico: si la planta sufre interrupciones de conexión o fallas en las cámaras, el control podría verse comprometido.
Supervisión adecuada: aunque el agente no esté presente físicamente, debe existir un sistema interno que garantice la integridad del monitoreo remoto, con registros apropiados, auditorías periódicas y respaldo de imágenes.
Capacitación del personal de la planta: el personal debe estar entrenado para entender los protocolos de monitoreo, manejo de cámaras, registro de accesos y reporte de incidentes.
Transición de lo presencial a lo remoto: el cambio cultural puede implicar ajustes tanto para exportadores como para la aduana: redefinición de roles, nuevas responsabilidades, confianza en la tecnología.
Riesgo de fraude o manipulación: siempre existe el riesgo de que se intente alterar el sistema (por ejemplo, ocultando imágenes o manipulando cargas). Por ello, los estándares técnicos y de auditoría deben ser rigurosos.
Adaptación progresiva: no todas las plantas estarán listas simultáneamente; se requiere tiempo para equipamiento, habilitación, pruebas y puesta en marcha.
Impacto estratégico en la política comercial y aduanera
La implementación de la exportación monitoreada remota es coherente con una estrategia más amplia de políticas públicas orientadas a fortalecer el comercio exterior y la logística de exportación:
Promueve la facilitación del comercio, reduciendo trámites y barreras operativas para empresas que quieren exportar.
Contribuye a la meta de aumentar el volumen y la diversificación de exportaciones, al permitir que más empresas de diferentes regiones participen de manera competitiva.
Apoya la descentralización de operaciones, ya que planta de distintas provincias pueden acceder al régimen sin depender exclusivamente de inspecciones presenciales frecuentes.
Fortalece la integridad del control aduanero, al combinar tecnología avanzada, supervisión remota y registros confiables.
Alinea al país con estándares internacionales en materia de comercio, transparencia y logística de exportación.
En términos de política económica, esta medida se integra dentro de un enfoque de modernización del Estado, simplificación normativa y mejora de la competitividad externa.
Cronograma estimado y próximos pasos
Si bien la fase piloto ya se inicia en Mendoza y la medida se declarará progresiva, se anticipan los siguientes hitos:
Lanzamiento piloto: en 12 plantas de seis provincias (Mendoza, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Misiones y Chubut).
Evaluación del piloto: seguimiento de indicadores de tiempo de trámite, costos logísticos, incidentes técnicos, satisfacción de exportadores.
Publicación de pautas y cronograma: la DGA/ARCA publicará en su micrositio dedicado los estándares técnicos, las condiciones de participación y el calendario de adhesión.
Expansión gradual: una vez validado el sistema, se extenderá a más plantas y provincias, adaptando la normativa operativa según resultados.
Monitoreo y auditoría continua: medidas de control y supervisión para asegurar la calidad del sistema remoto de exportación.
Es recomendable que los exportadores interesados comiencen a prepararse: verificar si su planta cumple los requisitos, evaluar la infraestructura técnica, anticipar los costos de instalación de cámaras, conectividad y personal capacitado.
